Por qué dar una charla *ahora* y no luego

Por Juan Luis Cano

Nota: Esto iba a ser un email para la lista de PyLadies España, pero me ha parecido más divertido compartirlo en público 🙂

Contexto: Como sabéis, dentro de una semana se cierra el plazo para presentar charlas a la PyData Madrid 2016, que se celebrará en abril. Es un momento importante porque, si bien no es la primera vez que tenemos presencia de «trazas de PyData» en nuestro país (la primera fue en la EuroPython 2015) es la primera vez que se organiza como evento independiente. Yo tuve el privilegio de asistir a la primera que se hizo en Europa en un tiempo en el que me podía permitir el lujo de hacer estas cosas. Mucha gente se piensa que soy una especie de experto nacional de Python así que, inspirado por un intercambio que hemos tenido con una chica en privado por Twitter, me gustaría aclarar que mis inicios fueron bastante tortuosos, para así haceros reír un poco y de paso animaros a que participéis en este evento 😉 A continuación, mi email tal y como lo empecé:

Yo ya estoy animando a amigas y gente de mi entorno y empiezo a ver un patrón en las respuestas: «todavía no». Os animo a que hagáis piña, os volváis locas y presentéis charla - aunque penséis que «no sois expertas (¿todavía?)» o mejor: con más motivo si lo pensáis. Por tres razones:

La primera: no todos los que vamos a presentar charlas somos «expertos» ¡ni de coña! Es más, yo muchas veces he presentado charlas sobre temas que no dominaba, pero ha sido una excusa perfecta para estudiarlos.

La segunda: si no queréis presentar una charla «experta», las charlas introductorias son súper informativas, muy útiles y suelen gustar a un rango de público bastante amplio. En Internet hay demasiada información, pero vosotras en media hora podéis separar el grano de la paja e iluminar a quienes quieran seguir un determinado camino.

Y la tercera: esa gente que pensáis que es «experta» también la caga. Y a veces la caga bastante, y pasa vergüenzita y quieren que se los trague la tierra. En primicia, cómo me llevé unas diapos a medio preparar a la primera PyConES y luego para arreglarlo enseñé mi contraseña de PyPI en directo

He tardado dos años y medio en volver a ver este vídeo porque me daba pánico, y dos años y medio después me he dado cuenta de que desde fuera no fue tan horrible. Me encuentro sinceramente sorprendido 🙂 (y también de todo el pelo que he perdido en tan poco tiempo, ¿será la radiación de mi portátil?)

De mi segundo fallo no hay vídeo: sucedió en la PyData Londres 2014. Era mi primer evento en inglés, solo conocía a mi colega Fran (con quien volaba a Alicante al acabar) y en un momento dado me volví loco y apunté mi nombre en el tablón de lightning talks.

¡¡Me cago en todo, iba a dar una charla en inglés delante de un huevo de expertos sobre Python científico y análisis de datos!! La experiencia fue trepidante porque fui incapaz de hacer funcionar el proyector con mi portátil en dos ocasiones, así que estaba taquicárdico perdido. Ian Ozsvald me dio una última oportunidad y di la última lightning talk de esa conferencia.

Hubo un momento divertido cuando me puse a explorar la galería de ejemplos con widgets de IPython notebook, que entonces estaban aún en beta y a punto de salir, y no se me ocurre otra cosa que saltarme la sección de machine learning haciendo scroll a toda leche mientras decía al micrófono este comentario:

Machine learning, data science, blah blah blah...

Ni qué decir tiene que la gente soltó una buena carcajada y que yo me puse bastante rojo.

Lo mejor de todo esto es que... no pasa ná 🙂 Me recuperé sin terapia ni nada, mi lightning de los notebooks gustó mucho, he seguido dando charlas en un montón de países, y encima me invitaron a la PyData London 2015 y lo peté. Pero si nunca me hubiese atrevido a empezar a dar malas charlas, a medio preparar o directamente sudoroso y tembloroso como un flan nunca habría llegado a donde estoy.

Así que por favor: mandad charlas aunque no seáis expertas, mandadlas aunque penséis que todos os van a juzgar y mandadlas aunque tengáis miedo de hacerlo mal. Porque la realidad es que al principio tal vez lo haréis mal, os juzgarán menos de lo que pensáis y sois más expertas de lo que imagináis. Pero nada de esto importa en realidad 🙂

Si necesitáis ayuda, consejo de cualquier tipo o un empujoncito, no dudéis en escribirme a mi nombre acortado arroba este blog.

Desde aquí un aplauso a las personas de esta comunidad que trabajan duro por hacer de Python algo más que un simple lenguaje de programación y convertirlo en una herramienta de cambio social.

¡Un saludo y os veo en la PyData 2015!

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